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HOY La Gloriosa Tricolor en la TV por Canal METRO para todo el país.

 

Chacarita tuvo fecha libre por el campeonato de la Primera “B” Metropolitana, pero La Gloriosa Tricolor estuvo en el predio de SETIA en el amistoso contra UAI Urquiza y te trae las mejores imágenes de la práctica. Además, hablamos con los jugadores a 1 semana del partido con Brown de Adrogué quienes analizaron el presente del equipo, y el técnico funebrero, Salvador Pasini, nos contó los problemas por la gran cantidad de lesionados en la recta final del torneo.

 

Una entrevista exclusiva con Héctor López. El presidente de Chacarita habló con La Gloriosa Tricolor sobre la decisión de solo socios en la tribuna Isaac López, la situación de los empleados, la modificación del estatuto, y sobre Matías Sánchez, la joya de las Inferiores, quien ya debutó en el fútbol profesional y se encuentra en San Luis disputando el Sudamericano Sub 17 con la Selección Argentina.

 

Como desde hace 5 años, estuvimos en el Polideportivo en la cuarta jornada de Divisiones Inferiores. Chacarita recibió a Sarmiento de Junín y te vamos a mostrar las mejores imágenes de la victoria de la 6ta. División, la palabra de los protagonistas y del técnico.

 

Luis Muñoz y el estatuto.

Fue en la época en que muchos le enrostraban a Pepe el haber creado de la nada, de manera artificial, sin un sustento real de carne y hueso, un nick llamado Luis Muñoz y hacerle decir al mismo, planteamientos contrarios al pensamiento dominante en el club con el fin de hacer más movido e interesante la sección de comentarios de su blog.

Hasta que un día publicó una nota donde me entrevistó – acompañada de una foto mía – dándome el espacio necesario para que hiciera llegar de manera masiva mi propuesta de cambiar el estatuto que venía proponiendo desde las oscuras épocas de barrionuevismo.

 

Por cierto que para ese entonces había otros hinchas y socios que sí sabían de mi existencia real desde hacía muchos años y otros muchos que me conocían personalmente, entre ellos un par de excelente amigos como Oulego y Vitar y el inolvidable Foscaldi. Y otros tantos a los que les constaba mis posiciones políticas a través de mis posteos en la histórica web chacaritanet y los más contemporáneos facebook y el blog de propuestas políticas Chacanoticias.com. Pero solo recién con la nota de aquichacarita, Pepe logró demostrar a la nube o red que la supuesta creación virtual por parte de él de mi nombre y apellido en formato de nick era solo una leyenda urbana.

 

Coincidió también con el mismo tiempo en que la anterior comisiones directivas – después de la renuncia del ex presidente Celio y el posterior anuncio del ex vicepresidente Lobato que no se iba a ser candidato a nada – decidió el adelantamiento de las elecciones, hecho respecto al cual dí de inmediato mi punto de vista: no estaba de acuerdo en tal adelantamiento porque me parecía un salto al abismo, una huida hacia delante. Era llevar al club a un callejón sin salida. Y también manifesté que implicaba el cierre o clausura definitiva, por falta de tiempo material, de la posibilidad de construir una propuesta política-electoral integrada por socios absolutamente independientes y ajenos con cualquier conducción anterior que se hubiera dado en el club.

 

 

 

Fue en esa ocasión que también expresé que no iba a participar en ninguna de las listas electorales que se presentaran a elecciones, a pesar del generoso ofrecimiento que me hiciera uno de los candidatos a presidente del club.

 

 

 

Tal decisión la compartí de manera anticipada y en una charla privada, con Pepe, que dio una sobrada muestra de discreción y cumplimiento de su palabra dada, en cuanto a mantener en silencio tal charla hasta que yo decidiera hacer pública mi decisión de no ser parte en dichas elecciones anticipadas.

 

 

 

Producida las elecciones anticipadas volví a reiterar mi pensamiento de que la nueva comisiones directivas elegida no iba a ser muy distinta en su naturaleza a la anterior comisiones directivas que reemplazaba, pues existía a nivel de ideas una natural continuidad a futuro de las políticas que ya habían llevado adelante las anteriores comisiones directivas. En mi opinión – y más allá de la buena fe o capacidad de la mayoría de sus integrantes – se iban a volver a repetir en la práctica las políticas que tan nefastas resultaron para la salud institucional, patrimonial y económica del club.

 

 

 

Pero también expresé a continuación que me sometía al resultado de las dichas elecciones, por ser las mismas, expresión democrática de la voluntad política de una parte importante de la masa societaria, de aquella parte que concurrió a las urnas.

 

 

 

En toda democracia que se precie de tal, los primeros meses de un nuevo gobierno deben ser de silenciosa expectativa por parte de aquellos que no son parte del mismo. Es el tiempo del que debe gozar todo nuevo gobierno para que lleve a cabo sus promesas electorales. Porque el mero transcurso del tiempo siempre permite constatar a todos, si se plasman en concreciones efectivas las promesas dadas. Mejor que decir es hacer. Mejor que prometer es realizar. Nadie escapa al juicio del tiempo.

 

 

 

A casi un año vista de ese tiempo referido, basta confrontar hoy las expectativas generadas en su tiempo por la nueva comisiones directivas con el actual y grave presente institucional, patrimonial y económico de Chacarita Juniors para concluir que el adelantamiento de las elecciones en nada solucionaron sino que agravaron la situación del club.

 

 

 

Mientras tanto me llamé a silencio, por respeto a la nueva conducción del club. Pero no por ello abandoné mi tarea de siempre que es la de difundir, motorizar y congregar a todos aquellos socios que deseaban (y desean) un cambio profundo y revolucionario del estatuto.

 

 

 

Ojo, un cambio pero no cualquier cambio. Ni siquiera tampoco aquel reformismo a la violeta que aún propugna hoy la vuelta a aquellos proyectos de vieja data que ofrecían como solución a todos los males políticos del club, la de otorgar participación y representación en la comisiones directivas a la primera minoría. Porque tal reforma en realidad, en nada le agregaba ni le otorgaba – en tanto y cuanto poder político – a la masa societaria, que ya no le hubiera otorgado a cuenta gotas y de manera absolutamente restringida el estatuto de 1976.

 

 

 

Hoy, pasados nueve meses de las últimas elecciones, plazo mucho más que suficiente y mayor que la clásica tregua de los “100 primeros días” de la que gozan los nuevos gobiernos – según la feliz expresión acuñada en 1933 y por primera vez en el lenguaje político por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt en su lanzamiento del New Deals para salir de la crisis y depresión económica mundial de 1929 – retorno a la actividad política del club.

 

 

 

Para seguir luchando por un cambio radical y profundo en los paradigmas políticos y normativos que tiñen al actual estatuto de ese carácter restrictivo, escasamente participativo y con escasa y mínima soberanía societaria, que ha permitido a todas las comisiones directivas desde 1976 al presente, mantener a los socios al margen de las grandes decisiones institucionales, patrimoniales y económicas.

 

 

 

El cambio profundo que siempre propugné y propugno respecto al estatuto estaba y sigue estando resumido en tres conceptos políticos sencillos y contundentes:

 

 

 

a) empoderar al socio

 

b) empoderar a la masa societaria y

 

c) restringir las atribuciones unilaterales de las comisiones directivas.

 

 

 

a) Empoderar al socio, esto es, darle más derechos políticos al socio en tanto que individuo: el derecho legal del socio a exigir al club la información que desea y la obligación legal del club a suministrársela, en tiempo y formas perentorias.

 

 

 

b) Empoderar a la masa societaria, esto es, otorgarle a la asamblea de socios más poder de decisión en materia patrimonial, económica y financiera. Con formas asamblearias más democráticas y participativas a través del voto secreto y en urna, con presencia de la justicia en el desarrollo de las asambleas.

 

 

 

c) Restringir el poder unilateral a las comisiones directivas, esto es, reducir las atribuciones de las comisiones directivas a las tareas administrativas y del ámbito deportivo como selección de DT y jugadores y la promoción de las inferiores.

 

 

 

Damos tres ejemplos prácticos que funcionan como casos explicativos de hechos ya sucedidos en el club:

 

 

 

1) Ante la venta durante la gestión de Celio del jugador D’Ángelo y durante la gestión López del jugador Zaldivia, los socios – de haber gozado del derecho a la información – podrían haber exigido al club el detalle exhaustivo de la transacción comercial, o sea, nombres y apellidos y razones sociales con CUIT y CUIL de los representantes del jugador, de los propietarios económicos del jugador, de los grupos “inversores” o personas físicas compradoras de los derechos económicos del jugador, del lugar y club donde se lo inscribía inmediatamente a posteriori al jugador.

 

 

 

Presentación realizada por el socio interesado ante la mesa general de entradas del club, con presencia de escribano que certificara que quien recibía en el club tal requerimiento tuviera las atribuciones de hacerlo en nombre del club y obligara al mismo. Y la obligación del club de responder por escrito en el plazo de cinco días hábiles corridos toda la información solicitada por el socio so pena de ser denunciado ante la Inspección de Personas Jurídicas y habilitar la vía judicial.

 

 

 

2) La constitución de la hipoteca del polideportivo durante la gestión Barrionuevo-Capriotti a favor de una compañía de seguros que públicamente se la sindicaba como relacionada a la influencia del dirigente sindical gastronómico , la privatización de las inferiores durante la gestión Fernández-Villarruel a favor de una persona/grupo empresario con antecedentes mas que conflictivos en materia de transferencia de juveniles o la adjudicación sin licitación pública de la obra civil de la cancha a favor de una empresa privada ligada a la conducción de la AFA durante la gestión Celio-Lobato, todos estos actos de disposición de contenido patrimonial y económico – en caso de haber estado vigente el cambio de estatuto que propugnamos – solo podrían haber sido llevados a cabo por las distintas comisiones directivas contando con previa autorización de la asamblea de socios, en un acto donde la voluntad de los socios se expresara mediante el voto secreto y en urna con la presencia de la justicia.

 

 

 

3) La imposibilidad legal que en los casos anteriores, como aconteció lamentablemente, fueran adoptadas por las comisiones directivas de manera unilateral y sin preaviso ni consulta a la masa societaria, cosa permita a propósito por el actual estatuto procesista de 1976.

 

 

 

Al estatuto del club, nuestra Constitución Chacaritense, no hay que actualizarla. Ni con meros retoques cosméticos de sus innumerables artículos ni con salidas electorales por la tangente como la propuesta de que en las comisiones directivas haya presencia no solo de la lista ganadora sino también de la segunda lista con cargos proporcionales del 75% y 25% respectivamente.

 

 

 

De nada serviría a los socios ni a la masa societaria dicha reforma electoral. Porque seguiría imperando dentro del club la misma perversa mecánica institucional: la comisiones directivas (ahora con integrantes de dos en lugar de una lista) tomando decisiones patrimoniales y económicas al margen y sin consultar y obtener la previa autorización de la voluntad política de la masa societaria. Este tipo de propuestas reformistas, más allá de la buena fe de los que las promueven, son, desde el punto de vista político, simplemente gatopardistas.

 

 

 

Al estatuto del club, nuestra Constitución Chacaritense, hay que cambiarlo radicalmente, de manera revolucionaria.

 

 

 

Producir en Chacarita Juniors, y en paz, una especie de revolución francesa (dirían los liberales pro mercado), una especie de revolución rusa (dirían los marxistas-leninistas), una especie de 17 de octubre (dirían los peronistas históricos), una especie de bajada de cuadros de genocidas (dirían los simpatizantes del actual gobierno nacional)

 

 

 

Todo futuro cambio del estatuto que contemple

 

 

 

a) más derechos políticos para los socios – como lo es el derecho a la información –

 

 

 

b) más poder de decisión patrimonial y económico en las manos exclusivas de la voluntad política de la masa societaria actuando a través de la asamblea de socios – como lo es aprobar o rechazar la constitución de hipotecas, toma de créditos bancarios, toma de préstamos financieros o de inmobiliarias o grupos inversores, otorgamiento de obras y servicios, etc., etc., etc.

 

 

 

c) reducción de las atribuciones de las comisiones directivas al solo campo administrativo y deportivo – como lo son los actos de administración del club y contratación de DT y jugadores para la competencia deportiva

 

 

 

Tendrá mi total apoyo polìtico y llamaré públicamente a los socios a apoyarlo como el cambio necesario para la re-institucionalización de Chacarita Juniors.

 

 

 

Pero también prometo – que toda actualización del estatuto que no contemple los tres puntos anteriores – denunciarla como la actualización en el siglo XXI de esa vieja frase de: “más de lo mismo”, como una nueva, sutil y opácea maniobra gatopardista de “cambiar algo para que todo siga igual”.

 

 

 

¿Qué es lo igual? ¿Que es cambiar algo para que en realidad nada cambie?

 

 

 

Que las comisiones directivas sigan tomando decisiones de manera unilateral y a espaldas de la masa societaria.

 

 

 

Que los socios tengan prohibido decidir por ellos mismos y seguir sometidos al paternalismo autoritario de las comisiones directivas.

 

 

 

Que el socio de manera individual no tenga derecho a reclamar y exigir la información que desee.

 

 

 

O los socios retomamos en nuestras manos el poder político del club a través de un cambio revolucionario de nuestra Constitución Chacaritense

 

 

 

O el gatopardismo actualiza el estatuto para que el poder político seguan en las manos unilaterales e inconsultas de las comisiones directivas, proceso que terminará destruyendo de manera definitiva a Chacarita Juniors. Las gestiones Barrionuevo-Capriotti, Fernández-Villarruel y Celio-Lobato así lo demuestran, de manera clara, en estas últimas décadas.

 

 

 

EFEMÉRIDES:

9 DE ABRIL DE 1925: Cuatro días después de jugar por primera vez en la máxima categoría, Chacarita debió enfrentar al ganador del torneo jugado por los equipos de Reserva de Primera División para dirimir el título de Campeón de Intermedia de 1924. Chacarita venció a Boca 2 a 1 en el partido de vuelta (1 a 1, en el primer encuentro) y obtuvo así el primer torneo de su historia.